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Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA CONICET UNC)

HISTORIA


Los inicios

Los estudios zoológicos en Córdoba tienen su inicio con la fundación de la primera Facultad de Ciencias Matemáticas y Físicas en el seno de la por entonces única Universidad Nacional. En 1872 llega al país, designado por el Presidente Domingo F. Sarmiento, el primer Profesor de Zoología, el holandés Hendrik Weyenbergh, recientemente doctorado en la prestigiosa Universidad de Göttingen. En un comienzo donde las instituciones Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas y Academia Nacional de Ciencias estuvieron estrechamente ligadas, Weyenbergh se desempeñó como Catedrático de Zoología y Director del Museo Zoológico hasta 1884, año en el que deja el país por motivos de salud. La tarea científica realizada en Córdoba por Weyenbergh, aún con un carácter fundacional, fue sumamente extensa y se refleja en casi 160 trabajos de investigación, notas de divulgación y textos dedicados a insectos, otros invertebrados, vertebrados, actuales y fósiles (entre un total de publicaciones que supera los 300 artículos). Con Weyenbergh se inician las exploraciones sistemáticas del territorio nacional desde una óptica zoológica, siendo de su autoría un apreciable número de especies muy conocidas de la fauna local (insectos, peces, anfibios, reptiles, irudíneos, etc.). Desde ese momento, Córdoba se constituyó en un centro académico relevante, incluso a nivel internacional, con la Sociedad Zoológica Argentina y su Periódico Zoológico, fundados y dirigidos por Weyenbergh, y primeros en su tipo en el país. También Weyenbergh fue ferviente defensor de las entonces discutidas ideas evolucionistas, y a sus instancias la Sociedad Zoológica contó a Charles Darwin entre sus socios corresponsales.

Al partir Weyenbergh, su puesto fue ocupado por dos años (1884-86) por Florentino Ameghino. Con posterioridad y hasta comienzos del siglo XX, la Zoología es dominada en Córdoba por la figura de Adolfo Doering, venido desde Alemania ya en la primera época de la Academia-Facultad y que desde 1876 se desempeñaba en la Cátedra de Química; son conocidos los valiosos aportes de Doering a los estudios malacológicos, observaciones sobre la avifauna y su participación como zoólogo en la expedición al Río Negro comandada por Julio A. Roca en 1879.

Luego de un período donde decaen los estudios en todas las ciencias entonces llamadas «Físicas» o «Exactas» (siendo opacadas en Córdoba por la expansión de las carreras profesionales, en primer lugar la Ingeniería), la Zoología experimentaría un «renacimiento» en Córdoba, a partir de 2 hechos clave: la creación de la Carrera de Doctorado en Ciencias en 1918, y la llegada de Miguel Fernández en 1926, procedente de La Plata. Ampliamente conocido y respetado en el mundo académico, Fernández se destacó en la morfología y la embriología de Vertebrados, siendo su descubrimiento de la poliembrionía en Dasypodidae un clásico. Desde la Facultad y la Academia, Fernández abogó por la especialización y el profesionalismo del zoólogo, siendo muy notorios sus esfuerzos por la formación de recursos humanos. Su renombre atrajo estudiantes a las aulas de Zoología, incluso de carreras afines (Medicina, por ejemplo) o de otras universidades. Los esfuerzos de Fernández se coronarían en 1938, cuando Julia Merciadri Bimbi recibe el 14° diploma de Doctor en Ciencias expedido por la Facultad (en rigor el primero del área de Zoología), y es nombrada Jefe de Trabajos Prácticos de Zoología General y Anatomía Comparada. Le seguiría la incorporación de Nélida Guiñazú en 1944 y Fermín Salces en 1949. En ese punto da comienzo un proceso que no se ha interrumpido hasta el presente, que es la formación de profesionales en diversas áreas de las Ciencias Zoológicas, con diferentes enfoques y cubriendo grupos taxonómicos variados.

Etapa reciente

Desde los años 60-70, se conformaron nuevos núcleos alrededor de diversos investigadores y docentes los cuales, en las siguientes generaciones, vieron multiplicar la nómina de zoológos en esta Casa de Estudios (en gran parte ligados a CONICET) y la diversificación de sus temáticas.

La línea de trabajo iniciada por Fernández – Guiñazú fue proseguida por Noemí de Speroni, en cuyo grupo se formó M. Cabrera, especializándose en sistemática y conservación de Reptiles.

Por otra parte, Mireya de Brewer y Jorge W. Ábalos, iniciados en la Universidad Nacional de Tucumán y arribados a Córdoba en la década del 60, dieron impulso a estudios sistemáticos, orientándolos claramente hacia especies de importancia agrícola y sanitaria en humanos. En el año 1972 Ábalos fue impulsor de la creación del Centro de Zoología Aplicada (CZA). M. Doucet, uno de sus discípulos en Córdoba, realizó un posgrado en la Station de Recherches sur les Nématodes, dependiente del Institut National de Recherches Agronomiques, Antibes, Francia, dirigido por Maurice Ritter. Continuó su trabajo en Nemátodos de importancia agrícola en el CZA; a su vez, Doucet dirigió el posgrado de P. Lax.

En el área de la Ictiología M. Bistoni, quién lleva a cabo estudios de relevamientos, distribución e historia de vida de diferentes especies, fue dirigida en su doctorado por M. Gutiérrez. En el mismo grupo, M. Chiaraviglio comienza el desarrollo de líneas de investigación en Comportamiento Animal, con especial referencia a Reptiles.

A partir de la década del 80, bajo la dirección de E. Bucher como director del CZA se inician numerosas líneas de investigación en el área de la Ecología Animal, que continúan hasta la actualidad. Bucher, quien realizó su formación post-doctoral en la Monks Wood Experimental Station, The Nature Consevancy, Reino Unido, bajo la dirección de Ronald Murton, fue director de M. Nores, un referente internacional en biogeografía de aves. Dirigió también a M. Martella, J. Navarro y G. Leynaud, entre otros numerosos investigadores. L. Bellis es una investigadora asistente formada bajo la dirección de Martella. Con el fin de impulsar los estudios tendientes al manejo y conservación de la biodiversidad, Bucher organiza en 1992, la Maestría en Manejo de Vida Silvestre, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, primera en su tipo implementada en el Cono Sur de América.

Una línea de investigación en la que se destacara Ábalos, la Aracnología, quedó trunca tras su fallecimiento, pero fue retomada por L. Acosta a comienzos de los 80, con un período de formación de posgrado en el Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN), dirigido por Emilio Maury. De regreso a la Facultad, Acosta dirige en su etapa inicial en la investigación a A. Peretti, quien luego completa su posgrado bajo la orientación de Maury. Adicionalmente, C. Mattoni realiza toda su formación de grado y posgrado en la especialidad (hasta la obtención de su doctorado) con la dirección de Acosta.

R. Sahade y M. Tatián recibieron formación bajo la dirección de Graciela Esnal (Universidad de Buenos Aires), dando inicio a una línea de investigación dentro de la ecología, novedosa en nuestra Facultad, referida a organismos marinos de aguas frías.

En 2003 se incorporó a la Facultad el Laboratorio de Genética de Poblaciones dirigido por C. N. Gardenal, quien recibió formación de posgrado en la Cátedra de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Médicas, con Antonio Blanco. Además de desarrollar sus líneas específicas de trabajo, la incorporación de este grupo permitió concretar el desarrollo de líneas de trabajo conjuntas con cinco de los equipos que integrarían esta UE, optimizando la conectividad entre ellos. En la actualidad este laboratorio de Genética-Ecológica actúa como núcleo de trabajo multidisciplinario con las áreas de Sistemática, Biogeografía y Ecología, con la aplicación de marcadores moleculares.

Creación del IDEA

El Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA) fue creado por Resolución 2352 del 29 de julio de 2011 como Unidad Ejecutora de doble dependencia CONICET-Universidad Nacional de Córdoba. Es un centro destinado a promover la investigación, extensión y docencia de posgrado en diversas líneas dentro de la Zoología. Nuestros investigadores y becarios desarrollan sus trabajos en el edificio Centro de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, como así también en el Centro de Zoología Aplicada (dependiente de la misma Facultad).